Apostar es difícil cuando no estás segura de las cartas que tienes entre tus manos...Ganar es imposible cuando simplemente no juegas...
Perder es muy probable cuando apuestas sin analizar la jugada, sin estudiar la mirada de tu compañero...
La victoria no depende sólo de la suerte... más bien de nuestra jugada...
Sobre la mesa descubro seis Joker y dos tres de picas... gano la partida...
Se barajan las cartas, se reparten... vuelvo a apostar, vuelvo a jugar, vuelvo a descubrir mis cartas, las mismas de antes, las ganadoras...
Abandono la partida... sin razones aparentes, sólo el miedo de ambición, el miedo de avaricia... o más bien de perder lo obtenido si sigo jugando...
¿Una huida a tiempo es una victoria?
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