martes, 29 de marzo de 2011

Un día cualquiera


Reposo, miro el techo durante un buen rato, cierro los ojos, siento como mi cabeza se va hundiendo lentamente en mi almohada, respiro y vuelvo a respirar. Siento un ruido molesto que no me deja descansar y de pronto  sin darme cuenta ya me encuentro pensando, discutiendo con mis pensamientos, luchando con migo misma, tratando de ver aun con mis ojos completamente cerrados, porque se que mientras más veo, menos se lo que es y mas lo que quiero dejar ir.

De repente creo sentir como mis ojos van perdiendo su memoria, como ellos van dispersando los diferentes pigmentos, como van olvidando las tonalidades, como ellos le van dando el paso al viento del olvido y ahora que pienso no todo lo recuerdo es exacto, podría decir que es casi borroso, confusos recuerdos vagan en mi cabeza, trato de recordar en donde están aquellas caricias que un día pude retener, yo creía que estaban ancladas en  mi piel, besos olvidados, atrapados en algún callejón sin salida.

Recuerdos dilatados, evaporados al pasar el tiempo, besos perdidos, palabras inconclusas, susurros a media vos, esperanzas adornadas con incertidumbres, metas impenetrables, historias volátiles, miradas inciertas, almas desorientadas, espejismos vivos, trabajos inconclusos,  encuentros y desencuentros, metas utópicas llenas de esperanzas, encerradas en ese baúl azul no tan olvidado, en ese baúl azul que se lleva lo mejor y lo peor de nosotros mismos, que se lleva la vida.

Y creo ver ilusiones rotas, delirios por el suelo, abandonada por los sueños que algún día me hicieron tratar de volar, silencios pulcros, aspirando a ser eternos, suspiros ahogados, latidos constantes y vuelvo respirar.. intensamente, inspiro y expiro, se que tal vez mis sueños causaron la decepción de mi gente, tal vez mis anhelos trataron de dividir nuestros caminos, tal vez mis esperanzas nublaron el azul del cielo, tal vez mis expectativas le dieron el paso a mi confusión, a mi inseguridad, a mis vacilaciones, tal vez mis pensamientos se vieron alterados por este entorno vertiginoso, tal vez mis preguntas nunca tendrán respuestas, tal vez mis miedos, tal vez el tiempo, tal vez mis dudas, tal vez yo y si claramente mis sentimientos son contradictorios a lo que dicto mi corazón.

y  tal vez hago como que no recuerda nada pero se que ahora lo más cercano a un recuerdo es un sueño y si los sueños suelen olvidarse como lo hacen los recuerdos, entonces nunca seré libre.. pero aun así creo poder recordar con claridad cuando un día cualquiera, a una hora cualquiera, en un lugar cualquiera, un amable señor me dijo; “señorita solamente el hombre que nada espera es verdaderamente libre” y si tiene razón, por más que espere a mis sueños ellos talvez nunca llegaran, se quedaran ahí en ese baúl azul, arropados por el calor de  las tarjetas de cumpleaños, envueltos por alguna que otra carta de amor, enloquecidos por el fabuloso diario de una adolescente, acompañado de juguetes roñosos, de monedas de algunos países y de mis sentimientos más verdaderos.

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