Los días vuelan y desaparecen como aquellas burbujas de jabón que hacíamos de niños con los ojos bien abiertos, con una fe que mueve montañas, de que la burbuja que realizábamos en ese momento, sería la más grande y la veríamos perderse en el cielo, orgullosos de nuestra obra...
cuando grandes nos damos cuenta, de que muchas veces, demasiadas veces, la fe no basta por sí misma, pero sí, el esfuerzo, el trabajo, la constancia... Aprendimos a decidir, a elegir nuestro camino, sin las manos de nuestros padres, que en aquellos tiempos nos acurrucaban
Hoy me encantaría cerrar los ojos y volver a jugar, saltar, e ir al parque y vestir a mis muñecas, sentir que mis padres una vez más protegen mis sueños, que nada malo puede pasarme, solo por el echo de estar con ellos, y así la esperanza me ara renacer y volver a ser yo misma para nunca olvidarme de los colores de aquellas burbujas.Y ahí las veo, a lo lejos…
Reflejando
Aquel caballo de madera inventado con la escoba
Aquella calle de tierra y polvo
Aquella casita de madera con caminos de pasos y de hierba mi pelota,mis muñecas…
Respiro, y tengo miedo que mi corazón pierda todo
Entonces me da por escribir de mi misma,
de mis hermanos y mis primos, nadando bajo el agua transparente;
Quise decir cosas muy profundas, disimular la melodía del aguaCrear criaturas tiernas, despaciosas, deslumbrantes, piadosas y sobre todo alegres…
Después de todo, sólo quedan los libros que escribimos
Cartas,
Carátulas,
los sonidos de las letras...
Pero bajo el agua
alguien escribe poemas transparentes, invisibles los cuales al pasar los años
Se hacen un tesoro eterno…
dicen que escriben sobre esa niñez,
en donde los niños son diamantes esparcidos por el mundo
irradiando belleza e inocencia, la cual es incomparable
ellos son alegrías para sus familias,
ejemplos de amor y bondad,
imitadores por naturaleza
solo ellos son capaces de ver la belleza de la vida,
no saben de problemas ni tristezas,
no conocen el odio ni la maldad y a pesar de todo solo piensan en jugar
ya que ellos solo quieren amar...
pero, pasan los años
Y crecemos...
Y sin darnos cuenta
Se nos va la felicidad, la magia de la niñez…
Se va tan rápido como una burbuja
Que ni nos damos cuenta,
Cuando se acaba la magia de lo bueno y empezamos a creer que la esperanza no existe.
Cuando los sueños son cambiados por razonamientos absurdos y mezquinos
Cuando nos deshacemos del perro que nos a acompañado durante toda la vida
Cuando nos creemos más inteligentes que otros, solo por el hecho de tener unas cuantas monedas más en el bolsillo.
Cuando creemos que las pertenencias son más importantes que las personas.
Cuando nos amargamos la vida,
Porque queremos poseer más de lo que necesitamos.
Y así sin darnos cuenta... se nos va la niñez…
Bajo el agua…
Y ahí se quedara
Por siempre...
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