domingo, 17 de abril de 2011

dudoso elemento el tiempo

Me encuentro con un viejo amigo en el teatro y sin saludarme me pregunta ¿y tú? ¿sigues perdiendo el tiempo? Lo miro después de unos segundos y le digo en voz baja; si, sigo perdiendo el tiempo.  Entramos a la función. Salimos del teatro. Tomo el metro y me pongo a pensar, ¿por qué sigo perdiendo el tiempo? ¿qué estoy esperando? ¿estoy esperando a alguien? ¿es valido decir que estoy esperando “algo” pero no se que es? ¿soy yo el problema? ¿son los demás que no me entienden? ¿porque alguien como yo afirma que si esta perdiendo el tiempo? ¿porque el tiempo quiere dejarme para después? y si lamentablemente alguien como yo esta realmente perdiendo el tiempo... porque los tiempos no son como yo quisiera, porque los segundos se hacen minutos y los minutos horas y las horas eternas, porque este tiempo no es para mi, ya no lo fue. Porque el tiempo no a querido ir de la mano con migo, porque no a sabido entenderme, porque que si y porque no. Bajo del metro, camino unas cuadras. Subo en el ascensor. Entro en mi pieza y me doy cuenta que el tiempo definitivamente no esta con migo, escucho el tic-tac del reloj, reposo en mi cama durante un largo rato, solamente miro el techo, miro el vacío del cielo de mi pieza y me doy cuenta que el tiempo me esta apresurando cada vez más, vuelvo a escuchar el tic-tac y cierro los ojos.. es ahí cuando entiendo porque hoy me he puesto a pensar en el, en el tiempo y su egoísmo, en el tiempo y su poder, en el tiempo y lo demás, en lo que aun no me deja salir de aquí. 

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